8 sesgos cognitivos que te afectan al apostar

sesgos cognitivos apuestas

Iván

¡Hola! Me llamo Iván y en mi blog te hablaré de todo lo relacionado con las apuestas deportivas. Si me acompañas, descubrirás tanto los aspectos positivos como los negativos de este mundillo, aprenderás a apostar como un profesional y tal vez puedas llegar a formar parte de ese 5% de apostadores que ganan dinero. ¿Te unes?

11/01/2021

Tu cerebro te puede hacer perder dinero

A la hora de apostar tienes un enemigo que te hará perder dinero. Sí, tu cerebro. Y no porque sea tonto o porque quiera joderte, sino porque está diseñado evolutivamente para ahorrar tiempo y ser eficiente, y eso se traduce en pequeños errores.

En nuestro día a día estos errores nos aportan más beneficios que perjuicios, sin embargo, a la hora de apostar podemos pagar un alto precio por estos errores. Por ello te conviene conocer qué tipo de sesgos cognitivos te pueden afectar cuando apuestas y estar preparado para saber cómo reaccionar. No permitas que tu cerebro te engañe.

¿Qué son los sesgos cognitivos?

Los sesgos cognitivos son atajos que utiliza nuestro cerebro para llegar a una solución rápida ante un problema sin necesidad de analizar toda la información de nuestro alrededor. Esto puede resultar beneficioso en nuestra vida cotidiana, ya que el cerebro se ahorra el procesamiento de una gran cantidad de información. Pero a la hora de apostar no son tan útiles como puede parecer, al contrario, nos pueden llevar a cometer errores que nos harán perder nuestra inversión.

Estos sesgos cognitivos son difíciles de detectar porque se producen de forma inconsciente.

Un ejemplo muy claro puede ser cuando alguien está jugando a la ruleta y encadena una racha de 8 negros seguidos. Esta persona puede pensar que la probabilidad de que salga rojo en la próxima tirada es mayor, puesto que ya lleva tiempo sin salir. Esto es un sesgo cognitivo de nuestro cerebro, el cual nos impide reconocer que la probabilidad será siempre de 0.5 para negro y 0.5 para rojo.

Tipos de sesgos cognitivos

1. Sesgo de autoservicio

La creencia inconsciente de que nuestros aciertos se deben a nuestra capacidad personal, mientras que los fallos se deben a la varianza o al azar. «Hoy hemos acertado 5 picks de 5, mañana me hago freemium»; «la varianza ha hecho de las suyas, encima hemos sufrido un gol anulado en el over, qué mala pata».

Si estás en un canal de apuestas y el tipster empieza a decir que falla por el VAR, por el árbitro, por el azar, por la varianza, o cualquier excusa barata, huye.

2. Sesgo de confirmación

Este sucede cuando estamos desarrollando una estrategia en una de esas plataformas online que abundan por la red. El sesgo confirmatorio es la tendencia a buscar y recordar la información que confirma nuestras creencias, ignorando aquella información que no coincide con lo que creemos.

He visto vídeos en Youtube de un «experto» en apuestas que desarrolla una estrategia con un 40% de yield, con beneficios asegurados, etc. El experto empieza a hacer su backtesting y ve que hay ligas que no cumplen sus expectativas, así que las elimina. ¿No sería más lógico ver por qué falla tu estrategia en el 80% de las ligas en lugar de eliminarlas? ¿No será que tu estrategia no vale para nada?

El jugador sólo cuenta los éxitos, no los fracasos, igual que los curanderos, los adivinos y los políticos.

Cristina Peri Rossi. La última noche de Dostoievski.

Si quieres poner a prueba tus hipótesis para realizar tus estrategias de apuestas, te recomiendo que utilices CGMBet.

3. Sesgo de sobreconfianza

Este sesgo se presenta en la toma de decisiones, y lo que hace nuestro cerebro es que nos hace creer que somos la hostia. «¿Cómo va a pinchar el Madrid hoy contra el Osasuna? Joder, quedan 20 minutos y se paga bien, seguro que tiran de la épica de Juanito y ganan». Pues toma, 0-0.

4. Insensibilidad al tamaño muestral

Echamos un vistazo a Blogabet y vemos a un tipster con un 46% de yield en 78 picks. «Ese tío es muy bueno, si le sigo, dentro de poco me bañaré en la piscina de mi yate entre petrodólares». Ves a otro con una muestra de 1700 picks y un 2,4% de yield y no le haces ni caso.

Decides seguir al primer tipster con más yield, ignorando el tamaño de la muestra, y empieza a rojear como si no hubiese un mañana. Hasta crees que ha sido poseído por el amigo Caza. ¿Qué ha pasado aquí? Pues que tu cerebro te ha jugado una mala pasada.

5. FOMO

Es un sesgo muy común en las criptomonedas cuando empieza a subir el Bitcoin y la gente compra cuando ya está arriba del todo y solo le queda un recorrido: bajar.

En las apuestas lo podemos ver cuando hay un partido con equipos muy desiguales en los que sabes que va a haber goleada y la bookie saca una línea ridícula. Ves que la gente ha movido la línea de hándicap asiático a -5.5 frente al -3.5 inicial, pero aún así, decides entrar al hándicap -5.5. Eso es FOMO: Fear of Missing Out, miedo a quedarte fuera.

¿No sería más lógico esperar al live donde seguro que tendrás alguna oportunidad? O mejor aún, Si has llegado tarde, déjalo pasar, ya habrán más oportunidades.

6. Aversión a la pérdida

A nadie le gusta perder dinero, a tu cerebro menos. Y es que le jode tanto perder dinero que le da mucha más importancia a 50€ perdidos que a 50€ ganados. Esto nos condiciona a la hora de apostar. A veces vemos una cuota con mucho valor y está a 1,72 y pasamos de hacerla porque vemos que en caso de fallo las pérdidas son mayores que las ganancias. Error. Si tiene valor, adelante.

¿Y cómo sé si una apuesta tiene valor?

7. La falacia del jugador

Como vimos en el primer ejemplo de la introducción, el hecho de apostar al negro tras una racha de varios rojos consecutivos en la ruleta es un sesgo cognitivo.

Lo mismo ocurre con un lanzamiento de moneda, si sale cara 9 veces seguidas, pensamos que es muy probable que salga cruz en la próxima tirada. Pues no. La probabilidad es exactamente la misma que en la primera tirada: 0.5.

8. La lamentación cognitiva tras perder por poco

Imagina que apuestas al over 0.5 goles antes del descanso en un partido en directo. Diez tiros a puerta, un tiro al poste, un penalti fallado, etc… Has fallado por muy poco. Sabes que el gol está a punto de llegar. Esto induce una frustración, lo cual conlleva a un aumento en la conducta del juego. Así que lo más seguro es que vuelvas a apostar a «gol antes del minuto 60» mientras reflexionas durante el descanso. Error.

Conclusión

Dicen que hay que apostar con cabeza, pues después de este post creo que te habrás dado cuenta de que no hay que hacer mucho caso a nuestro cerebro a la hora de apostar. Más bien hay que conocerlo y saber que no estamos libres de sus fallos. Con paciencia y sabiendo identificar estos sesgos, tendremos mucha ventaja sobre las casas de apuestas y el resto de jugadores.

Descarga en PDF 📝

Ya sabes que para descargar este artículo de manera íntegra en PDF, solo tienes que pulsar sobre el icono «K». Si te ha gustado el artículo, también puedes compartirlo 🙂

5 4 Votos
Article Rating
Suscríbete
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios